El MERVAL medido en dólares CCL vuelve a ubicarse en una zona técnica clave. Luego de varios años de recuperación, el índice se encuentra nuevamente frente a los máximos históricos y está desarrollando una figura chartista que suele captar la atención de los analistas técnicos: una taza y asa (Cup & Handle).
Si esta formación se confirma, podría representar el inicio de una nueva etapa alcista para la renta variable argentina.
¿Qué es una figura de taza y asa?
La taza y asa es un patrón de continuidad alcista popularizado por William O'Neil. Se caracteriza por dos etapas:
- La taza: una corrección amplia seguida por una recuperación gradual que devuelve el precio a la zona de máximos previos.
- El asa: una corrección más pequeña y controlada que elimina parte del optimismo excesivo antes del intento de ruptura.
Una vez superada la resistencia conocida como línea de cuello (neckline), el patrón queda confirmado y suele proyectar un nuevo tramo alcista.
¿Qué muestra hoy el gráfico del MERVAL?
En el gráfico semanal del MERVAL en dólares pueden observarse claramente las distintas etapas del patrón.
La fuerte caída entre 2018 y 2022 dio origen a la base de la taza. Desde entonces, el mercado inició una recuperación sostenida que llevó al índice nuevamente hasta la zona de los máximos históricos.
Durante los últimos meses apareció el asa, una consolidación saludable que permitió al mercado corregir parte del exceso comprador sin perder la estructura alcista de fondo.
Ahora el índice vuelve a enfrentarse con una resistencia muy importante: la zona de los 2.400 dólares.

¿Por qué los 2.400 dólares son un nivel tan importante?
Ese nivel representa mucho más que una resistencia horizontal.
Es el punto donde confluyen:
- Los máximos históricos.
- La línea de cuello de la figura.
- Una resistencia psicológica observada por muchos participantes del mercado.
Mientras el índice permanezca por debajo de esa zona, la figura continúa en desarrollo.
Una ruptura clara, preferentemente acompañada por un incremento del volumen, sería una señal técnica de gran fortaleza.
¿Cuál sería el objetivo técnico?
Uno de los aspectos más interesantes de este patrón es que permite estimar un objetivo mediante una proyección técnica.
La distancia entre el fondo de la taza y la línea de cuello se proyecta desde el punto de ruptura.
En este caso, esa proyección ubica un objetivo aproximado en torno a los 4.000 dólares, lo que implicaría un potencial de apreciación muy significativo si el escenario alcista termina confirmándose.
Como toda proyección técnica, no constituye una garantía, sino una referencia basada en el comportamiento histórico de este tipo de patrones.
¿Qué riesgos hay que considerar?
Aunque el escenario de largo plazo luce favorable, todavía no existe una confirmación definitiva.
Algunos aspectos a monitorear son:
- Que el índice logre cerrar por encima de los máximos históricos.
- Que la ruptura esté acompañada por mayor volumen.
- Evitar falsas rupturas que luego regresen rápidamente debajo de la resistencia.
En análisis técnico, la paciencia suele ser más rentable que la ansiedad. Esperar confirmaciones permite reducir considerablemente el riesgo de ingresar en movimientos fallidos.
Mi visión
Desde mi punto de vista, el MERVAL en dólares mantiene una estructura alcista de largo plazo muy sólida. Las medias móviles continúan ascendiendo, la sucesión de mínimos crecientes permanece intacta y la posible formación de una taza y asa refuerza la hipótesis de continuidad.
Sin embargo, considero que el verdadero disparador llegará únicamente si el índice consigue superar con decisión la zona de los 2.400 dólares.
Si esa ruptura se confirma, podríamos estar frente al comienzo de una nueva etapa para las acciones argentinas, con un potencial técnico que pocas veces aparece en los mercados.
Conclusión
El mercado argentino atraviesa un momento decisivo. Después de varios años de recuperación, el MERVAL en dólares vuelve a desafiar sus máximos históricos.
La figura de taza y asa ofrece una señal técnica muy prometedora, pero todavía requiere una confirmación para validar un nuevo impulso alcista.
En los próximos meses, la atención de los inversores estará puesta en un nivel muy concreto: los 2.400 dólares. Su superación podría marcar el inicio de una nueva fase de crecimiento para la renta variable argentina.
Carlos Mechulán
Asesor Financiero
🌐 www.carlosmechulan.com